
La renovación de Gucci marca un antes y un después las existencia de las empresas de moda. Nunca antes una marca de moda había caído tan bajo para llegar más tarde tan alto.
El comienzo de Gucci (1981-1953) se remonta al 1922 cuando Guccio Gucci -de ahí la famosa doble G- abre una marroquinería en Florencia. El joven Guccio después de la muerte de su padre se fue a Inglaterra a trabajar a un hotel ahí surgió la idea de crear artículos de viaje. La marca se fue extendiendo y se hicieron grandes esfuerzos para que siempre estuviera asociada a famosos; artículos famosos fueron por ejemplo el modelo de bolso 0063 que portaban Liz Taylor y Jackie Kennedy; le regalaban mocasines a John Wayne o Jack Nicholson; y la idea estelar fue crear en 1964 un pañuelo en honor a Grace Kelly que se vio obligada a aceptar delante de lo fotógrafos (el modelo arrasó).
A finales de los años 70 Gucci era la encarnación del lujo italiano pero en la década siguiente, sorprendentemente, la situación era dramática; por muchos factores: enfrentamientos entre hermanos y padres al puro estilo de Dallas, y más de 22000 productos llevando sin criterio el emblema de la doble G, esto fue un cóctel explosivo que llevó a la marca a la ruina.
Respecto al tema Dallas mencionar que uno de los componentes de esta familia: Mauriccio Gucci fue asesinado por encargo de su mujer en 1995 (”quería su fortuna”).
Hizo falta una estrella creativa para recuperar el éxito que prodigaba esta doble G, y sin duda fue Tom Ford conocido como el salvador de Gucci. Es el responsable de sacarla de la total quiebra en la que se encontraba, y en revalorizarla hasta los 4.300 millones de dólares. Ford llegó a Gucci en 1990 como diseñador de ropa de mujer y fue ascendido hasta director de diseño en 1992, con lo que tenía bajo su responsabilidad la concepción de diseño de todos los productos de la marca, como ropa, perfumes, zapatos y accesorios, además de la imagen de la compañía, sus campañas publicitarias y el diseño de sus tiendas.
Sus campañas publicitarias son realmente provocativas:
- Tom Ford al desnudo literalmente para out magazine
- Lanzamiento del perfume para hombre, con imágenes bastante explícitas.
Después de recuperar la empresa italiana Tom Ford se ha propuesto otro desafío; dirigir Yves Saint Laurent. El reto es devolverle a esta firma el esplendor, la fuerza y el poderío que la caracterizaron, y parece que ya lo está consiguiendo.
Para finalizar, corre últimamente un rumor de que Ridley Scott realizará la película basada en la polémica historia de la marca Gucci.