Hay cosas con las que creces y te parecen tan normales. Luego vives en otras ciudades o países y te comienzas a dar cuenta que tus costumbres pueden llegar a ser bastantes extrañas, y tus criterios de lo que es “normal”, bastante cuestionables. Sobretodo si vienes de un país caribeño, al otro lado del atlántico, del grupo de los que llaman “en vías de desarrollo”. Eso sí, si se tratara de un concurso de cuentos surrealistas, seguro que se llevaría el primer premio. Si siempre he pensado que aquello del realismo mágico latinoamericano no era sólo producto de la imaginación… nuestras sociedades son tan “caóticas”, que día a día tienes que ‘ingeniártelas para sobrevivir’ literalmente.
Podría hacer una lista interminable, pero sólo me limitaré a 3 curiosas costumbres, para no aburrir demasiado… Si alguna vez vas a Caracas, mi ciudad natal, puedo escribirte una novela de curiosidades:
- “Hija/o cómete la luz” (traducción: “Hija sáltate todos los semáforos”) Es una frase que perfectamente podrías escuchar en boca de una madre venezolana, o también, “Si sales esta noche prefiero que vuelvas mañana y no en la madrugada” Y es que la inseguridad en Caracas es tal, que es preferible correr el riesgo de tener un accidente o que tus hijos mueran de cirrosis hepática, que arriesgarte a que te apunten con un arma mientras esperas que el semáforo cambie a verde.
- “El tráfico está horrible, porque ganó la selección española” o Italiana o brasileña. Sí, y es que los venezolanos, hasta hace muy poco no habíamos tenido una selección de fútbol en condiciones, y salimos como locos a celebrar el triunfo de cualquier país con el que sintiéramos afinidad -dada nuestra tradición de país hecho de inmigrantes- o simplemente por simpatía con alguna otra selección latinoamericana … .. ¿lo sabrá Cañizares?
- ¿Una parada de bus? No te molestes en buscarla. Si quieres que se detenga, sólo tienes que esperar al borde de la acera y cuando venga uno, levantar tu mano como si llamases a un taxi. ¡Se parará, te lo aseguro! Ahh!!! además fíjate en los cristales del bus en el que vas, porque seguramente encontrarás mensajes bastante curiososl!!!
Tal vez este mirar hacia tus costumbres y cuestionarlas es una de las cosas que más me gusta de vivir en otro país diferente al cual nací. Te conviertes en un gran escéptico o un coleccionista de costumbres cuestionables. Así, no hay como tener prejuicios!!!